Funciones ejecutivas en niños y adolescentes

En un post anterior hablamos sobre la importancia que tienen en nuestra vida diaria las funciones ejecutivas (FE).

A través de este artículo profundizaremos en las funciones ejecutivas en niños y adolescentes, haciendo especial mención al TDAH y dificultades en las funciones ejecutivas.

Además, aprenderás una serie de estrategias para estimular y favorecer el correcto desarrollo de las funciones ejecutivas en los niños.

Funciones ejecutivas en niños

En los últimos 20 años, ha aumentado el interés por conocer y profundizar cómo trabajar las funciones ejecutivas en los niños y los adolescentes, principalmente por estudiar las consecuencias y relación con trastornos psicopatológicos tanto en la infancia como en la etapa adulta.

Recordando la definición de las funciones ejecutivas del artículo anterior podemos entenderlas como: “Actividades mentales complejas, necesarias para planificar, organizar, guiar, revisar, regularizar y evaluar el comportamiento necesario para adaptarse eficazmente al entorno y para alcanzar metas.” (Bauermeister, 2008).

Atendiendo a esta definición, podemos darnos cuenta de la importancia que tienen en los primeros años de vida, infancia y adolescencia, y cómo un déficit o problema en estas las funciones ejecutivas ocasionará dificultades en los niños para esa adaptación eficaz y necesaria al entorno.

Problemas en las funciones ejecutivas

Si bien problemas en las funciones ejecutivas no suponen en sí una discapacidad, no podemos olvidar las consecuencias que puede tener en la vida diaria de los niños.

Es importante matizar que no existe relación alguna con la capacidad intelectual del niño. Personas con una inteligencia superior pueden presentar dificultades en las funciones ejecutivas.

En niños y adolescentes, déficits en las funciones ejecutivas podrían observarse en los siguientes comportamientos:

  • Rasgos impulsivos y de distracción.
  • Ejecución de tareas desordenada.
  • Déficits de inhibición.
  • Dificultad para dejar una actividad y pasar a otra.
  • Problemas para escoger entre dos tareas que sean opuestas.
  • Dificultad de control en la ejecución de una tarea.
  • Dificultades en la resolución de problemas (RP).
  • Necesidad de instrucciones constantes.

Problemas asociados a dificultades de las funciones ejecutivas en niños

Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH)

En los niños con TDAH aparecen déficits en las funciones ejecutivas como planificación, control de impulsos, atención y memoria de trabajo entre otras. Además las funciones ejecutivas evolucionan más despacio.

Se estima que un 30% de las personas con TDAH presentan problemas en sus funciones ejecutivas.

El entrenamiento en funciones ejecutivas en niños con TDAH se ha demostrado como una de las herramientas más eficientes a la hora de intervenir en el problema.

Dificultades de aprendizaje (dislexia, discalculia…)

Los estudios han puesto de manifiesto la  relación que existe entre problemas de aprendizaje y limitaciones de las funciones ejecutivas en niños y adolescentes.

Los niños con dificultades de aprendizaje y TDAH pueden presentar una disfunción ejecutiva más disruptiva.

Síndrome alcohólico fetal (FAS): Estudios demuestran que los niños que se han visto expuestos durante el embarazo a bebidas alcohólicas presentan problemas de aprendizaje, y mayores dificultades en la memoria y diversas funciones ejecutivas.

Daño cerebral adquirido: El daño cerebral adquirido, específicamente en las estructuras frontales y pre-frontales del cerebro del niño, correlaciona con déficits en funciones ejecutivas como la flexibilidad, la autorregulación, la planificación y la toma de decisiones.

Cómo trabajar las funciones ejecutivs en niños y adolescentes

  1. El diccionario emocional

Este ejercicio para mejorar las funciones ejecutivas consiste en utilizar un diccionario para buscar palabras que expresen emociones. Por ejemplo, con la A: Alegría, ansiedad….

Una vez que la encuentre tiene que escribir en un papel en blanco la definición y poner un ejemplo concreto de cómo vive el niño esa emoción.

Por un lado estamos trabajando funciones ejecutivas, pero, por otro lado, también resulta especialmente útil para trabajar capacidades como la auto-regulación, la planificación y la inhibición, ayudando al niño a conocerse mejor a sí mismo.

  1. “Simón dice…”

Este juego es una dinámica que podéis poner en práctica tanto a nivel individual como con grupos de niños. El juego consiste en que uno de los niños va a ser Simón, y lo que diga Simón tienen que hacerlo los demás, sino quedan eliminados.

Se comienza con la fase “Simón dice” para que se realice la acción. ¡Cuidado! Si el niño que hace de Simón dice una acción sin decir antes “Simón dice”, esta acción no hay que realizarla.

Por ejemplo, el niño que hace de Simón dice “Simón dice… que todos den una palmada”. En este caso el resto de los niños tiene que dar una palmada. Sin embargo, si el niño que hace  de Simón dice “Que todos den una palmada”, nadie debe hacerlo porque no ha dicho antes “Simón dice”

Con esta dinámica se potencia la atención sostenida, el control inhibitorio, la discriminación de estímulos, el seguimiento de instrucciones y la auto-supervisión.

  1. Música

La música es una aliada perfecta para potenciar el desarrollo de las funciones ejecutivas en niños y adolescentes. Bailar, cantar, o tocar cualquier instrumento favorece el desarrollo de diversas funciones, como son la capacidad de improvisar, la flexibilidad cognitiva, la memoria de trabajo y la inhibición.

  1. Método I.D.E.A.R

Este método está especialmente recomendado para niños y adolescentes con TDAH, aunque cualquiera puede beneficiarse de ponerlo en práctica para mejorar sus funciones ejecutivas.

El método I.D.E.A.R es una herramienta estupenda para la resolución de problemas.

  • Identificar el problema

Identificar de manera concisa el problema. Por ejemplo, “He suspendido el examen de Ciencias Naturales”.

  • Definir el problema

En este paso hay que describirlo con detalles, y una buena estrategia es hacerse una pregunta y responderla: “¿Por qué he suspendido el examen de Ciencias Naturales? Porque no he estudiando lo suficiente y me he despistado mucho cuando lo hacía”

  • Elaborar alternativas para la resolución del problema
    • La próxima vez voy a estudiar con esquemas.
    • El próximo examen lo voy a preparar con más antelación.
  • Aplicar el pan diseñado

La próxima vez que el niño tenga que enfrentarse a un examen, ya tiene valorado y sopesado qué es lo que le hizo suspender el anterior, y ya ha elegido las estrategias que va a llevar a cabo para evitar que pase de nuevo.

  • Realizar una reflexión

En el último paso el niño tiene que revisar todos los pasos que ha seguido y valorar el resultado. Conforme practique este método, poco a poco lo irá interiorizando (Al principio es normal que necesite ayuda) y poniéndolo en práctica de una manera casi automática, lo que su pone un potenciamiento de las funciones ejecutivas.

  1. Actividades interactivas con NeuronUP

Gracias al auge de las nuevas tecnologías, los profesionales tienen al alcance de la mano las mejores herramientas para trabajar las funciones ejecutivas con niños, adolescentes y personas adultas. Con NeuronUP los niños podrán entrenar las funciones ejecutivas guiados por el neuropsicólogo o terapeuta ocupacional que les supervise.

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Si quieres conocer algunas actividades para mejorar las funciones ejecutiva no te pierdas este artículo: https://blog.neuronup.com/actividades-para-mejorar-las-funciones-ejecutivas/

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